domingo, 22 de julio de 2012

Día 62 El personaje Rabietas


Sentada a la mesa comiendo o haciendo la tarea, tengo 5-6 años nací con un "defecto" mis hermanos me lo hacen ver/notar cada vez que pueden cuando tengo la cabeza hacia abajo haciendo las actividades que ya referí, ellos soplan en mi cabello para que se descubra un lunar sin pelo, un remolino diría mi Mamá justificándolo, en realidad un pequeño circulo calvo en la zona derecha de mi cabeza.

Ellos soplan se burlan, ríen y se van corriendo haciendo mofa de mi "calvicie" , yo expreso mi sufrimiento/angustia/impotencia en forma de rabieta. Soy defectuosa, soy inadecuada, soy inferior a los demás, hay algo anómalo en mi, esos son mis pensamientos y desarrollo entonces una personalidad rabiosa y acomplejada de si misma.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido convertirme en un personaje rabioso ante las burlas de los demás  inundando todo mi  cuerpo de calor hasta la cara y de químicos generando enormes cantidades de energía expresadas como fricción y destinadas a alimentar mi sistema de consciencia mental.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que yo era inferior a todas las demás personas porque tenía un defecto físico que me avergonzaba.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear dentro de mi un personaje acomplejado/disminuido dentro y fuera de su propia familia por sentir/pensar/creer que había una anomalía en mi cuerpo físico que debía de ocultar.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a partir de la impotencia ante las burlas crueles de mis hermanos desdoblar mi personalidad como la que hace rabietas incontrolables dañando y desgastando mi  propio cuerpo físico con el calor de mis emociones avasalladoras  como las rabietas.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido vivir muchos años de mi vida con la vergüenza de tener un "defecto físico" y tratar de ocultarlo a toda costa cuando en realidad la gente en su mayoría ni siquiera lo notaba.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentir una vergüenza avasalladora cuando yo misma con un espejo  frente a otro espejo observaba esta "anomalía" de mi cuerpo físico.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido definirme a mi misma a partir de mi cuerpo físico en términos de la definición de un defecto físico y desarrollar a partir de estas definiciones un personaje avergonzado de sí mismo y cuyo mecanismo de defensa ante las burlas de los demás era la rabieta y/o doblarse en si misma bajo la cubierta del complejo de inferioridad.  

Me comprometo a mi misma a dejar de juzgar a mi cuerpo físico y a partir de ahí crear/fabricar pensamientos, sentimientos y emociones que me separan de mi misma como la sustancia de vida que yo soy. Pues mi cuerpo físico no me define como quien yo soy sino la esencia que siempre es, ha sido es y será.

Me comprometo a mi misma a asistir y apoya a mi cuerpo físico en aquello que es mejor para su integridad, salud, bienestar, fuerza, vida y no a partir de mi de lo que pueda definir en términos de su apariencia física y bajo los estándares de la normalidad o anormalidad. 


viernes, 20 de julio de 2012

Día 61 Un personaje rencoroso/despechado

Rencor: resentimiento o encono arraigado y tenaz
Resentirse:  dar muestras de sentimiento, pesar o enojo

Tendría escasos 4 años brincaba en la cama feliz me gustaba absolutamente la sensación percibida en mi cuerpo/estomago al brincar, reía alborozada. Mi Madre esta sentada en la cama quizá cociendo como solía hacerlo. Dentro de mi alborozo y como extensión de mi propio gozo me acerque a ella para abrazarla y expresarle mi amor. Ella con un ademán de fastidio me aparto bruscamente diciéndome: "!Quítate de aquí escuincla encimosa!".Mi felicidad se torno en un estado de shock y me congele en ese instante, el rencor nació dentro de mi pecho (despecho/despechada). Suprimí posiblemente por primera vez mi expresión de afecto, y me convertí en un personaje rencoroso y despechado, rechazando a los demás antes de ser rechazada. alimentando el resentimiento dentro de mi cuando no obtenía a cambio el amor que esperaba sobre todo de los hombres con los que me relacionaba. Aprendí a suprimir mi expresividad de afecto y a mantenerme cautelosa ante un posible rechazo de alguien en torno al cual yo estuviera interesada en términos de relaciones.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido haber guardado dentro de mis memorias una imagen congelada de mi misma siendo rechazada por mi Madre, y que me fijo como un personaje rencoroso/despechado ante el rechazo amoroso dentro de las expectativas de mis relaciones.

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado crear dolor dentro de mi pecho ante el rechazo de mi Madre cuando lo más probable es que esa fue la interpretación de mi mente ante tanto ímpetu frenado drásticamente por mi Madre y que ella simplemente se encontraba demasiado ocupada con los quehaceres de la casa, y no tenía ni la costumbre ni el tiempo de consentir a sus hijos. 

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado mantener una imagen fija dentro de mi, de ser inadecuada ante el rechazo de mi Madre y activar esa memoria fija en mis posteriores relaciones con los hombres rechazandolos  deliberadamente  hasta asegurarme que era verdaderamente "necesitada" por ellos en base a sus ruegos e insistencia para después ceder.

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado mantener un rencor/resentimiento secreto hacia mi Madre por haberme rechazado cuando le exprese mi afecto total.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ser yo quien rechazaba  a los hombres dentro de mis relaciones antes de ser yo rechazada debido a una memoria congelada dentro de mi subconsciente que se activaba y daba vida cada vez que de relaciones se tratará en mi vida. 

Me comprometo a mi misma a dejar ir para siempre esta memoria/pintura/imagen congelada donde me veo siendo rechazada y no correspondida ante el ímpetu de mi afecto, ya que ahora yo soy mi propio sostén afectivo estable, constante e incondicional.

Me comprometo a mi misma a abandonar para siempre este personaje rencoroso/despechado que se la pasa rumiando sus resentimientos ante el rechazo y el no ser correspondida en las relaciones creando energía dentro de si  misma para seguir alimentando su sistema de consciencia mental esclavizante

Me comprometo a mi misma a liberarme de una vez por todas de mi personaje rencoroso/despechado para ser capaz de asistirme y apoyarme afectivamente a mi misma en mi propio proceso de vida haciendo lo que sea mejor para todos por igual. 

Día 60 Una personalidad ¿servicial ?

Servicial: que sirve con cuidado, diligencia y obsequio, dispuesto a complacer y servir.

Entiendo que un patrón de conducta tiene sus bases en la infancia más temprana de un ser humano, y aún más esta encarnado en su ser debido a la herencia genética, listo para ser despertado, desarrollado y perfeccionado a lo largo de toda una vida.


En este blog como he mencionado antes estoy entresacando todas aquellas memorias que me remitan a un punto de mi existencia donde empecé a darle vida a  un tipo de personaje que se desplegó más tarde en innumerables formas pero siempre dentro de un mismo ciclo repetitivo. Punto por punto, memoria por memoria, estaré aquí describiendo con honestidad conmigo misma cada personaje del cual empiece a hacerme consciente  en esta jornada de regreso a la vida, y los cuales se empezaron a gestar/diseñar por mi misma  de los 4-5 años.


Me encontraba en la casa de mi mejor amiga de esta época, yo sentía una especie de reverencia o miedo (no se bien) hacia ella, donde en algunos planos ella era dominante y en otros yo sobre todo cuando teníamos juegos sexuales.

En esta ocasión yo me encontraba en su casa y ella estaba acostada (quizá estaba enferma, no lo recuerdo bien) ella hizo un además  por levantarse y yo que me encontraba sentada a su lado me apresure diligentemente a facilitarle sus "mocasines" es decir sus zapatos en una actitud servicial. No me hubiese echo consciente de ello a no ser por que uno de mis hermanos que se encontraba presente le dijo a mi Mamá a manera de "chisme"esto y entonces yo lo vi como "malo", como si me hubiese humillado.


Otros momentos de mi vida me he visto en esta misma actitud de servirle a otros para complacerlos y ser querida y aceptada, porque en el fondo les tengo miedo de alguna manera al suponerlos superiores o miedo al rechazo. 


Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear conflicto dentro de mi misma al no darme cuenta y confundirme a mi misma de que mi respuesta automática hacia otros seres que considero superiores a mi, es servicial o complaciente y no el sentido de la solidaridad e igualdad, sino una respuesta de miedo y sumisión para ser querida y aceptada dentro de una relación, abdicando de mi misma que al decir "sí" a los demás, me niego a mi misma.


Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido responder con miedo y sumisión y/o servilismo hacia alguien que he considerado superior a mi y no como una respuesta consciente de ayuda/solidaridad/hermandad como uno e igual dentro de la vida.


Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido hacer de la sumisión/el servilismo y la complacencia hacia otros seres un patrón muy enterrado en mi subconsciente para ser querida y aceptada, o para no enfrentar el miedo hacia las personas que de alguna manera he considerado superiores creando separación entre ellos y yo como uno e iguales.


Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido no darme cuenta que cualquier actitud que considere la superioridad e inferioridad entre las personas crea separación y desigualdad alimentando el campo unificado de conciencia que no esta a favor de la vida sino del ego. 


Me comprometo a mi misma a respirar cuando detecte cualquier actitud dentro de mi misma que sea una respuesta automática para complacer o servir con la única finalidad de ser aceptada o querida  abdicando de mi misma y en su lugar ser capaz de levantarme como una e igual con todos los seres que existen dentro de este planeta.


Me comprometo a mi misma a dejar de actuar como un robot orgánico pre-programado que responde automáticamente ante cualquier estimulo externo con actitudes aprendidas y diseñadas por mi misma como un mecanismo de defensa para proteger a mi ego que actúa constantemente en el auto-interés.


Me comprometo a mi misma a pararme como una e igual con toda la vida, siendo consciente de todas mis actitudes para estabilizarme como la vida que no requiere estímulos externos para ser y equalizarme con todo la vida por igual. 


Me comprometo a mi misma a ser estable y constante como la sustancia de vida con cada respiro y en cada momento de mi existencia en esta Tierra y más allá. 

martes, 17 de julio de 2012

Día 59 Mi personaje de la niña consentida/bien portada

Cuando era niña (4-5 años) recuerdo a mi Papá diciéndole a mi Mamá orgulloso que yo era una niña muy bien portada, que pedía permiso a la gente para pasar (me vino en este momento una memoria muy remota en la que me veo muy pequeñita yendo de la mano por la calle con mi padre pero yo me sentía muy incómoda de estar con él, como una especie de extrañamiento (no recuerdo exactamente porqué)). También decía que pedía permiso, daba las gracias, etc.

De alguna manera era la niña consentida de mi padre hasta que cumplí 9 años y él dejo de considerarme su niña consentida. De hecho cuando iba en cuarto año reprobé un examen y teníamos que llevarlo firmado por uno de nuestros padres, a mi me daba tanta pena que doble la hoja de tal manera que solo quedaba un doblez en blanco y le dije a mi padre que me gustaría conocer su firma y que firmará ahí, el lo hizo pero ipso facto desdoblo la hoja y vio mi calificación reprobatoria y me regaño mucho, me llevó a la escuela en su camioneta regañandome todo el camino y yo en la parte trasera no dejaba de llorar, ¡había caído de la gracia de mi padre!.

El personaje de la niña bien portada se diluyó pronto para dar paso al dolor y al resentimiento que me causaba ya no ser más la niña de mi padre. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentirme especial por ser la consentida de mi padre

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentirme segura de mi misma al saberme la preferida de mi padre  y ver  desmoronarse esa seguridad cuando ya no lo fui más.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido absorber la  fricción y los celos de mis hermanas que se manifestarían en forma de rechazo hacia mi por ser la preferida de mi padre y tomarme ese  rechazo como que había algo inadecuado dentro de mi y permitirme y aceptar crear dentro de mi un sentimiento de inferioridad respecto de mis hermanas. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear inseguridad dentro de mi cuando deje de ser la consentida de mi padre 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear el sentimiento del resentimiento, la inseguridad, la inadecuación  y el dolor en el pecho por haber dejado de llamar  la atención de mi padre excepto cuando hacia sorna de mi cuerpo, llegando a odiarlo. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear dentro de mi resentimiento y odio contra mi padre cuando deje de ser su niña consentida, y después a lo largo de mi vida sentirme permanentemente insegura cuando percibía la no aprobación de alguien más.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que mis hermanas me tenían celos/envidia y rechazo a causa de ser la consentida de mi papá y sentir coraje incluso últimamente cuando una de ellas me dijo que yo no era su consentida sino que eramos todas. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido asociar portarme bien con el que me quisiera mi papá y el portarme mal (haber crecido) en que ya lo hiciera. 

Me comprometo a mi misma a dejar ir todas mis memorias asociativas de portarse bien, entonces ser querida, o por ser querida hacerme creer que causo los celos y la fricción entre otras personas y entonces sentirme culpable, o insegura por ya no ser querida, porque puede ser que me porte mal en algún punto o momento.

Me comprometo a mi misma a no estar supeditada más a la aprobación de las personas fuera de mi y por ello requerir gran cantidad de energía para "portarme bien" para ser querida, sino  a encontrar la aprobación dentro de mi como yo misma. 

Me comprometo a mi misma a dejar se sentirme especial por ser querida por alguien y competir internamente conmigo misma y con los otros para mantener este privilegio, y para no perder mi sitio en la preferencia de alguien, y si sucede el que deje de ser querida por alguien dejar de alimentar mi sistema de conciencia mental  sintiéndome inadecuada, manteniendome  dentro de esta polaridad.

Me comprometo a mi misma a levantarme por la vida como una e igual con la vida donde no tengo que ser especial/aprobada/querida/rechazada/insegura, por que simplemente soy la vida en busca de sí misma.

Gracias 





lunes, 16 de julio de 2012

Día 58 maltrato a mi cuerpo físico (mi dentadura)

Viendo específicamente la parte de mi cuerpo más afectada por el stress/la vergüenza a la que me he sometido durante gran parte de mi vida para darle vida a mi personaje de sentirme inadecuada/anormal/defectuosa/rara, etc. ha sido sin lugar a dudas mi dentadura.

Al respecto la primera vez que tuve consciencia de mi dentadura fue alrededor de los cinco años cuando mi Mamá me llevo al dentista y la doctora/dentista sin ningún recato como si yo no existiera le dijo a su ayudante o colega que estaba allí: le huele a rayos la boca a esta niña!, a mi  me avergonzó mucho su expresión y creo que más el que hablara de mi como si yo no existiera. Mas grande quizás hasta los 10 u 11 años no me importaba nada lavarme los dientes, hasta que mi hermana me hice notar la importancia de ello, yo no le hice caso, no me gustaba.

Después entrando a la adolescencia cuando ya empecé a fumar descuide también mucho mi dentadura, finalmente estar sujeta a stress constante causo impacto en esta parte de mi cuerpo pues al apretar la mandíbula, también lo hacía con los dientes, lo cual causo grandes daños a mi dentadura, teniendo accesos, inflamaciones de la encía, caries, aflojamiento de los dientes, ante lo cual me he visto  sometiéndome a operaciones dentales monstruosas y tortuosas.  

Por eso me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ser desconsiderada con esta parte de mi cuerpo que es la dentadura y que es una parte tan importante dentro del conjunto de mi cuerpo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido no considerar mi boca/dentadura como una e igual conmigo misma.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ver a mi boca/dentadura en separación a mi misma y someterla a grandes torturas y dolores por el stress/nervios causados por  mis ataques de vergüenza y dañar esta parte de mi cuerpo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido dañar extensamente mi dentadura con el cigarro, la falta de limpieza y mantenimiento padeciendo ampliamente después tanto maltrato y descuido.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido cuidar más de mi apariencia física externa que de la parte interna de mi como mi dentadura padeciendo toda clase de molestias en ella con el tiempo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentir vergüenza cuando la dentista  expreso que mi boca olía a rayos como si yo no estuviera ahí presente. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tomar/extraer grandes cantidades de energía de mi cuerpo físico especificamente de mi dentadura para darle vida a mi personaje vergonzoso/inadecuado.

Me comprometo a mi misma a considerar a todas las partes de mi cuerpo físico como una e igual conmigo misma pues todas tienen una función de apoyo y soporte de mi misma en esta vida. 

Me comprometo a mi misma a estar al pendiente de cada detalle de mi cuerpo en el sentido de su funcionamiento/mantenimiento y salud para yo misma mantenerme funcionando con cada parte de mi cuerpo dentro de lo físico y de a vida. 

Me comprometo a mi misma a ser considerada con cada parte de mi cuerpo agradeciéndoles ser mi apoyo y mi asistencia en esta vida como cuerpo físico. 

domingo, 15 de julio de 2012

Día 57 La vergüenza de ser inadecuada (5)

Al leer este post de Perla  http://perlatomandomipartedelavida.blogspot.com/2012/07/dia-35-siendo-yo-misma-como-la-rabia-4.html?spref=f   donde describe específicamente las experiencias/memorias de sus toqueteos sexuales infantiles con niños y niñas,  se volvió a despertar en mi la memoria relativamente olvidada que tenía almacenada, y que se refiere a que cuando tenía alrededor de 4-5 años realizaba juegos semi-sexuales con mis amiguitos-vecinos y hermanito menor. Estas practicas consistían en acariciarnos los órganos sexuales, el cuerpo y besarnos, lo hacíamos a escondidas de los adultos. Yo me recuerdo a veces con una niña besándonos en la boca ocultas en un mueble, !eramos tan chiquititas! que cabíamos ahí mientras en este caso  mi Mamá andaba por ahí haciendo el quehacer; luego ocultos bajo las cobijas en la cama de mi casa eramos varios: mi hermanito, mi amiguita, un amiguito y su hermanito, que por cierto yo era la que marcaba el ritmo. Luego en la casa de mi amiguito debajo de una cuna nos turnabamos mi amiga y yo a nuestro amigo para que nos acariciara alternadamente a una y a otra. Curioso que no existieran -o al menos no recuerdo- ningún tipo de emoción como los celos o el amor, etc. solo un placer físico completamente lúdico. 

Me pregunto: ¿Cómo es que aprendimos a establecer estos juegos sexuales desde tan temprana edad? la respuesta es no lo sé.

La cosa es que un día inesperado fuimos sorprendidos mi amiguito y yo debajo de la cuna que nadie ocupaba y que estaba en un cuarto de su casa que era muy grande, donde pocas veces entraba alguien y si entraba nosotros suspendíamos nuestros juegos y nos quedábamos quietos viendo los pies de las personas pasar y ellos creerían que simplemente jugábamos cualquier cosa. 

Así que ese día fuimos sorprendidos por la Mamá de mi amigo que se enojo tanto que me corrió de su casa insultándome y amenazándome de que me iba a acusar con mi Mamá. Ese día se agregó una capa más a mi personalidad construida en base al sentimiento/ emoción de la vergüenza (como he referido ya en varios posts pasados). A la vergüenza se le adhirió la culpa y la sensación de ser inadecuada, anormal, defectuosa. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido agregar como parte de mi personalidad/ego una capa más de vergüenza para definirme a mi misma como pecaminosa, defectuosa, anormal e inadecuada.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido bloquear posteriormente en mi vida adulta el placer sexual como penetración 
excepto los toqueteos y  juegos y caricias que guardaba en mi memoria como placer infantil sin lograr asumirme plenamente como un adulto teniendo relaciones pene-vagina debido al stress y el dolor físico que me producían.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido permanecer fija durante muchos años en el patrón de la vergüenza de ser  sintiendo/percibiendo que dentro de mi había alguna anomalía y expresarlo físicamente como verguenza  tomando para ello grandes cantidades de mi sustancia vital física para dearrollar casi fobia y dolor fisíco por la penetración vaginal sintiendome una vez más inadecuada en mis relaciones y agregando una capa más de frustración a mi personalidad sintiéndome una vez más inadecuada como parte de mi vida adolecente/adulta entre los 15 y los 21 años de edad. .

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido  querer prolongar mis memorias en base a placer fisíco de toqueos sexuales sin llegar al acto propiamente de la penetración durante muchos años haciendo que mi relación de pareja ya viviendo con un hombre no fuera "normal", y él se sintiera frustado y yo también pues no entendía porque me producía stress y dolor físico la penetración. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentir miedo de ser descubierta en mis jugueteos infantiles sexuales y después sentirme profundamente avergonzada cuando fuí descubierta produciendo/manifestando posteriormente rechazo inconsciente hacia mi cuerpo y mi sexualidad como una expresión de mi ser adulto. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido haber cargado durante muchos años con la definición de mi misma como la verguenza basada en un memoria de mi infancia y no ser consciente de ello, hasta después de un intenso trabajo personal conmigo misma para poder desprenderme de esta capa y asumirme como un adulto capaz de gozar eventualmente de su sexualidad y de su cuerpo. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido incorporar dentro de mi los insultos y amenazas recibidas por la Mamá de mi amiguito y llevarlas cargando conmigo misma durante años expresándose como la vergüenza de ser inadecuada o pecaminosa. 

Me comprometo a mi misma a des-contruir/des-programar/des-mantelar capa tras capa la definición de mi misma como la verguenza de ser inadecuada y regresar al ser verdadero que yo soy y que no se puede definir en base a ninguna característica nombrada y experimentada dentro del campo unificado de la mente, sino que simplemente es.

Me comprometo a mi misma a no definirme nunca más como la vergüenza para encontrar dentro de mi la verdadera sustancia de vida de mi ser que solo es sin definición. 

Me comprometo a mi misma a pararme dentro de mi cada vez que la verguenza aflore en cualquier tipo de modalidad para esclavizarme dentro del sistema de conciencia de la mente y escribir/respirar/perdonarme a mi misma y aplicar inmediatamente la acción correctiva para continuar mi viaje de regreso hacia la vida.  

Gracias





sábado, 14 de julio de 2012

Día 56 "La predicadora de la verdad"

La preocupación por los demás en términos de su aprendizaje fue un patrón que instale/diseñe en una etapa muy temprana de mi vida como ya referí en la entrada del día 53 "La defensora de los desvalidos" , este personaje evoluciono después en su forma de la predicadora de la verdad. 

La primera vez que me recuerdo predicando/difundiendo la verdad fue cuando iba en la secundaria y no se donde encontré un test psicológico (lo más probable es que haya sido en una revista) que marcaba según tus respuestas el diseño de tu personalidad, fue tan fascinante para mi que me creí con el compromiso de difundirlo entre algunos de mis compañeros de salón, puesto que era imprescindible que lo conocieran, una amiga después me comentaría que a mis compañeros les había caído muy mal que yo quisiera hacerla de psicóloga (lol). 

Después me vi en mi familia leyéndoles un texto creo que político que me había impresionado recuerdo mi actitud apasionada leyéndoles en voz alta este texto que representaba una verdad contundente (lol) ante el silencio  indiferente de mis hermanos y así he seguido hasta el día de hoy, queriendo difundir entre las personas con pasión a veces desenfrenada mis descubrimientos  intelectuales/espirituales/políticos/poéticos/literarios como si fueran la última verdad y que los demás están obligados a entender//comprender/ asimilar/ absorber/ aceptar/validar mi  verdad dicha a través de otros.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creerme dueña de la verdad y que los demás están sujetos a aceptarla sin menoscabo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que la verdad esta en la comprensión intelectual de "algo" sin aplicación practica y concreta en la vida real.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ser la difusora de "verdades" que deslumbraban mi intelecto para después dejarlos en el buzón de los recuerdos sin aplicación práctica y constante.

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado "ser una buscadora de la verdad" y convertirme  en promotora de esa verdad sin ser el ejemplo vivo de la verdad que promovía dentro de mi realidad practica, sino por el contrario como una fanática de la verdad que defendía sin diferenciarme en absoluto de un fanático religioso, y aquellos que no aceptaban mi verdad los castigaba dentro de mi mente con juicios, resentimientos y descalificaciones.

Me perdono a mi misma el haber permitido y aceptado imponer mi verdad a otros para validarme a mi misma dentro de esa "verdad", siendo una fanática de mi verdad me convertía dentro de mi mente en una tirana manteniendo ideas fijas y simbolismos inamovibles para mantenerme segura dentro de mi entorno.

Me comprometo a mi misma a dejar de buscar la verdad fuera de mi misma para regresar al principio rector de la verdad dentro de mi misma que es intimar conmigo misma desde mi propia sustancia de vida y encontrar la verdadera verdad de quien soy yo y de donde estoy parada para iniciar un proceso y aplicación practica de corrección de mi misma para encontrarme de nuevo como el principio de vida dentro del sentido común que es hacer lo mejor para todos en todo momento.

Me comprometo a mi misma a dejar de ser una difusora de la verdad par convertirme a mi misma en un ejemplo viviente de la verdad que se ha encontrado a si misma siendo una e igual consigo misma dentro de la verdad que es integra y no separada de si misma representando personajes para cada ocasión y validarse a si misma a los ojos de los demás, cuando la verdad simplemente consiste en ser verdadero a los ojos de si mismo con honestidad y sin el velo de los personajes que actúan separadamente se si misma empañando la verdad de si misma.

Me comprometo a mi misma a aplicar las herramientas de la honestidad consigo misma, el perdón a si misma, la respiración como sustancia de vida, la ser la palabra viva, y la acción correctiva de si misma para honrar a la vida en unicidad e igualdad como principio de vida y de verdad. 

jueves, 12 de julio de 2012

Día 55 Personaje reactivo/defensivo/competitivo/vengativo

El día de hoy estuve comiendo con unos amigos, en otro post ( el de evasión) he comentado acerca de  un amigo que en especial despierta dentro de mi el personaje reactivo/competitivo, al juzgarlo como invasivo, burlón, deshonesto consigo mismo y con los demás, aprovechado con el dinero, etc. 

(Nota: ahora releyendo este párrafo me doy cuenta que me engaño a mi misma diciendo que en especial soy reactiva con este amigo, no es cierto pues trayendo las memorias aquí me doy cuenta que lo soy en especial con los hombres que percibo dentro de mi realidad como "abusivos" y de los cuales me tengo que defender y estar alerta para que no me chinguen, y si profundizo más aún diría que en general soy reactiva y competitiva cuando se trata de debatir ideas/argumentos para convencer a los demás o cuando percibo que mis palabras no causan efecto/impacto en los demás y/o son desechadas o descalificadas). 

Accedí hoy a ir a comer con él y con su amante (pues él tiene esposa y ella también tiene esposo), para probarme a mi misma el no tener más reacción y juicios, manteniendome todo el tiempo alerta para ver en que momento algún comentario de él podría despertar mi reacción,  y poder "controlarme", sin embargo no tuve éxito conmigo misma pues al final de la comida, él empezó a hablar de lo bien que se sentía en el amor y que su vida iba viento en popa experimentándose con el cuerpo, el amor y el placer. Burlándose de mis comentarios "negativos" cuando yo le decía que el hombre en general no existe como amor sino como maldad en si mismo, siendo secundado con las risas cómplices de esta chica,  y  el sintiéndose apoyado y ensorbecido. 

El me instigó a responderle que para mi que significaba entonces el amor, yo le dije que el amor no existía y que por lo tanto no tenía significado para mi. Él se contorsionaba burlonamente en su asiento no aceptando mi respuesta. Hasta que le dije que él se tenía que preguntar  si estaba siendo honesto consigo mismo y con los demás al experimentar "su amor y placer" sabiendo que le oculta a su esposa y familia su relación con esta chica.  En fin vi/percibi  caras de burla y de molestia a la vez en ellos dos, mientras yo seguia creando reacciones y movimientos energéticos dentro de mi, diciéndome internamente que volví a caer en el patrón de la reacción y que por eso no me gusta estar con él y menos con ellos dos juntos pues él redobla sus comportamientos egoicos, al sentirse apoyado y aplaudido.

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado experimentar miedo de antemano al  desafiarme a mi misma para ir a comer con mi amigo y compañía pues me veía ya en mi mente reaccionando en cualquier punto de la convivencia.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido querer programarme de antemano para controlarme en determinado momento para no reaccionar emocionalmente como sabia que sucedería ante su personalidad provocativa y "chinga quedito", según mi propia percepción.

Me perdono a mi misma por haber aceptado  y permitido querer probarme a mi misma para comprobar si tenía alguna reacción durante la platica y pretender reprimir mi reacción si es que salia a flote, y olvidarme de respirar para mantenerme estable dentro de mi mente algo distinto a la supresión de mis emociones "pues lo que resistes, persiste".

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido olvidarme del respiro durante la comida y haberme permitido y aceptado ser controlada por la mente al responder reactivamente ante sus provocaciones, burlas y descalificaciones ante mis comentarios.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear un personaje reactivo dentro de mi que se siente impulsado a competir en ver quien tiene la razón, el de tener la última palabra, el defender un punto de vista, el querer convencer a otros de que yo tengo la razón frente a las provocaciones/argumentos y declaraciones de "bienestar" y pensamiento positivo, que califico de ilusiones y auto engaño, justificando con ello mis juicios, dándome permiso secretamente para participar de sentimientos, pensamientos y emociones que me abalanzan a ser reactiva porque creo que tengo que defender mis puntos de vista para competir, y no quedar como una tonta, o quedarme callada como signo de debilidad o que me ganaron la partida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido competir verbalmente alzando la voz o utilizando adjetivos calificativos para expresar mis puntos de vista, como: "eso es una babosada", o imponer mi punto de vista para ser yo quien tenga la última palabra.

Me perdono a mi mi misma por haber aceptado y permitido ser participe de la mente y en venganza por las burlas de mi amigo "balconearlo" consciente y deliberadamente frente a su amante diciéndole que la última vez que fumamos marihuana en su oficina había sido la última vez para mi y que yo ya no era más adicta a las drogas, lo cual provocó que él se ruborizara notoriamente y una expresión discreta de los dedos en la boca para que me callará pues su chica no sabe que él fuma marihuana, ante lo cual disfrute secretamente  mi triunfo sobre él.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentirme "superior" y experimentar un movimiento enérgetico dentro de mi cuerpo y mi mente al percibirme como victoriosa, alimentando más la fricción, la polaridad y el empoderamiento de mi mente al encontrar una forma de chingarmelo y evidenciarlo y de paso vengarme de su amante que lo apoyaba constantemente con sus risas burlonas ante mis comentarios.

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado engrandecer mi personalidad competitiva y reactiva alimentando con ello el sistema de conciencia mental que abusa de la vida real y permite/acepta darle vida al abuso de la mente a través de los personajes que uno crea para actuar como un robot aceptando la separación de uno mismo como uno e igual con la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ponerme en una actitud defensiva y lista para sacar la espada de la lengua a la menor provocación o fingir que no estoy afectada por las actitudes burlonas y buscar dentro de mi mente la forma de vengarme y salirme con la mía en la competencia argumental y verbal.

Me comprometo a mi misma a respirar, para mantenerme en silencio dentro de mi mente, y callar para no darle vuelo a mi mente tratando de defenderme, ponerme en alerta, y/o encontrar argumentos para salir airosa y convertirme así en juez y parte.

Me comprometo a mi misma a respirar para mantenerme presente sin las memorias de la mente, y aprender a callar si mis palabras no son de asistencia y apoyo para honrar la vida y todo lo que en ella existe como uno e igual.

Me comprometo a mi misma a diluir con la escritura, el perdón a mi misma y en honestidad conmigo misma,  mi personaje reactivo/competitivo/defensivo/vengativo que entretiene  a mi mente al aguzar mi intelecto para ser más sagaz/competitiva con y en la palabra para que nadie me chingue sino ser yo la que diga la última palabra alimentando con ello el sistema de conciencia mental y fomentar con ello más la separación de mi misma, con la vida y con todos los seres de la existencia juzgándolos, criticándolos o descalificándolos por  su comportamiento/preferencias/ilusiones o debido a mis propias percepciones soportadas por mis memorias almacenadas de comportamiento con los hombres que percibo como abusivos y me ponen lista para la "guerra". 

Me comprometo a mi misma a respirar para mantenerme presente y no participar más de la astucia de la mente, pues yo no soy la mente !Hasta aquí y no más!, yo soy la sustancia de vida que se levanta en si misma por la vida.

Me comprometo a mi misma a respirar, mantenerme presente para vigilar dentro de mi que cada palabra sea de asistencia y apoyo para con mis congéneres, y parar todo movimiento de la mente. 





miércoles, 11 de julio de 2012

Día 54 El personaje que envidia a los hombres

Desde que era muy pequeña envidiaba a los hombres de mi entorno porque podían hacer cosas intrépidas como caminar por el filo de una azotea, jugar futbool, irse de aventura, no hacer quehacer en la casa, salir hacer los mandados, andar en la calle, salir en las noches, estar en las esquinas con sus "cuates" hasta altas horas de la noche "cotorreando".

Recuerdo a mi madre diciéndome que yo era una "marimacha", no recuerdo porque, quizá al desplegar mucha energía física corriendo o justamente jugando fútbol, o algo parecido. Lo sentí como un insulto, algo "malo". 

Yo envidiaba a uno de mis hermanos que viajaba de aventura de cuando en cuando  con sus amigos y para mi eso a los 14 años de edad me parecía imposible, yo en cambio tenia que hacer los quehaceres de la casa, y conformarme con dar paseos cortos con mis amigas. Mi máxima aventura era ponerme mis tenis de hombre, mis pantalones de mezclilla y mi chamarra y salir a hurtadillas en la noche rápidamente al parque a ver si se se presentaba alguna aventura que me sacara de la rutina y del ostracismo pero nunca pasaba realmente nada. 

Envidiaba la libertad de acción de los hombres, incluso cuando tuve a mi hijo que era pequeño y yo lo tenía que cuidar y quedarme en casa atendiendo las labores del hogar, mientras que  mi pareja podía ir y venir, y estudiar y aprender cosas e irse a jugar, etc. No me parecía justo, en aquel entonces era muy joven y no sabía expresar lo que sentía pero me llenaba de resentimiento.

Y la envidia por la "libertad" de la cual gozaban los hombres casi en cualquier ámbito respecto de las mujeres, incluso en las relaciones  como por ejemplo andar con muchas mujeres, seguir o continuar siendo conquistadores, seductores, etc. a pesar de tener una pareja e hijos, etc.,  se convirtió en resentimiento hacia ellos. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido mantener/alimentar en secreto el sentimiento de la envidia  hacia los hombres por aspirar a ser como ellos y verme limitada en mi condición de mujer que tiene que seguir ciertos códigos de conducta y que socialmente (por lo menos en mi época) semejarse a los hombres era mal visto y juzgado.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido convertir mi envidia hacia los hombres en resentimiento y en un malestar permanente por las "libertades" de las cuales ellos podía gozar y yo no.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido competir interna y secretamente con los hombres alimentando dentro de mi el sentimiento de la competencia y el de no dejarme manipular por ellos, peleando y compitiendo, y frustandome por no poder alcanzar esos estándares de "libertad" debido a mi limitación para alejarme mucho de casa cuando era niña/adolescente o cuando tenia que quedarme en casa los fines de semana (pues trabaja entre semana) cuidando a mi hijo cuando ya fui mamá, mientras que mi pareja salía a sus asuntos.

Me perdono a mi misma por haber aceptado  y permitido no darme cuenta que tanto hombres como mujeres estamos limitados por la misma programación que nos mantiene en un estado de automatización y esclavitud que nos iguala en ese sentido. Mientras nos hemos permitido y aceptado mantenernos en el engaño de ser distintos y alimentar con ello el sistema de conciencia mental y la polaridad que nos ha mantenido en un estado de abuso permanente que se expresa como guerra/competencia/esclavitud constantes por  envidiarnos mutuamente. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido caer en la percepción de que hombres y mujeres somos distintos y crear con ello la polaridad de hombre/mujer, ying/yang, luz/oscuridad, etc. y establecer con ello la desigualdad, la incomunicación, la violencia de género, la violencia de unos contra otros, el resentimiento, la envidia, la comparación, la competencia, y todos los demás comportamientos que de ello se derivan y que han mantenido a la humanidad entera en un estado de esclavitud de la mente, pues los primeros signos de desigualdad que se establecieron fue entre el diseño del hombre y el diseño de la mujer, fricción que se ha perpetuado y extendido como polaridad a todos los ámbitos de la vida por los siglos de los siglos sin poder levantarnos aún como uno e igual  en favor de la vida.

Me perdono a mi misma por haber permitido y aceptado establecer puntos de comparación entre mis hermanos/vecinos/parejas/jefes/amigos y yo percibiendome  inferior al modelo/diseño masculino y aspirar a tener los privilegios/libertades y abusos en lo físico (fumar/drogarme/beber vino por ejemplo, o tener sexo libre) para semejarme a ellos y hacerme creer que estaba viviendo en un estado de libertad, sin compromiso y sin responsabilidad. 

Me comprometo a mi misma a establecerme a mi misma como  la igualdad con todo y todos en esta Tierra y en las interdimensiones, como uno mismo sin crear fricción a través de puntos de comparación que crean polaridad y más polaridad, pues todo lo que existe en la Tierra y en las interdimensiones  se esta levantando como uno e igual por la vida,  regresando a la sustancia de vida que solo es. 

Me comprometo a mostrarme a mi misma y a los demás que la igualdad empieza cuando hombres y mujeres ya no se identifican con sus características físicas y sociales como mente para separarse a ellos mismos de la vida polarizando y energizando los sistemas de consciencia mental al validar la creencia/percepción de nuestra supuesta separación como hombres/mujeres pues en ambos yace la sustancia de vida que tiene que ser  despertada y honrada para convertirnos en lo que siempre hemos sido UNO e IGUAL con la vida como uno mismo y así honrar por primera vez a la vida en esta Tierra, para parar todo abuso y violación y pararnos por la vida conjuntamente en unicidad e igualdad. 

martes, 10 de julio de 2012

Día 53 El personaje defensor de los desvalidos

Este personaje de ponerme como defensora de los más débiles según mi percepción y mis memorias, quizá fue uno de mis primeros diseños en esta vida, recuerdo la angustia y ansiedad que me provocaba a los cuatro años de edad mi hermanito menor (de dos años de edad) lo intuía desvalido/indefenso y débil, me angustiaba si es que la memoria (lol) no me falla que no supiera hablar, y recuerdo como esta angustia se la trasmitía a mi Mamá que por supuesto no me tomaba en cuenta.

Así este personaje fue creciendo dentro de mi, tomando forma,   otra escena que recuerdo fue por ejemplo con mi hermano mayor cuando las vecinas del vecindario donde vivíamos y yo tenía como 5 años empezaron a hablar mal de él y cuando mi hermano llegó casi se le abalanzaron, no recuerdo el motivo, solo mi angustia y mi sensación de injusticia y mi impotencia en ese momento por no poder defenderlo, solo me refugie en un rincón de la pared donde nadie me veía y lloré secretamente por él. Luego en la secundaria  defendí a otro de mis hermanos de la directora de la escuela que me mandó mando llamar para acusar a mi hermano y pedirme que le pasara el recado a mi familia, yo simplemente no lo hice y lo defendí airadamente para estupor de ella.

Luego más adelante en los trabajos que tuve me ponía del lado de los compañeros que estaban en una posición más baja en el escalafón y los defendía de los "jefes" aún a riesgo de que me corrieran, y al final quedaba como el perro de las dos tortas (lol), pues quedaba mal con ambos.

Así mi diseño ha ido conformándose sobre la emoción de la ansiedad/ angustia/ preocupación por otros que percibo en estado de indefención, a partir de mis memorias más viejas, tal vez/ lo más probable como una proyección de mi misma percibiendome secretamente como vulnerable y susceptible de ser defendida y protegida contra la injusticia de "las malas personas" o de las personas con poder.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir crear/fabricar el personaje de la defensora de los más débiles como una proyección de mi misma y a partir de mis propias memorias con respecto a mi hermano menor que siempre percibí débil e indefenso contra un mundo feroz que podría tragárselo sin compasión (como pasaría años después al haberlo él permitido y aceptado).

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir creer que solo a partir de mi propia percepción de un mundo tirano y violento yo podría defender a otros cuando ellos ni siquiera me lo habían pedido sino solo como una mera proyección de mi como indenfensa y vulnerable ante un mundo feroz.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear dentro de mi el diseño de la defensora de los débiles recargando mi sistema de conciencia mental  con las experiencias de las emociones de la preocupación, la angustia y la ansiedad al pensar que algo malo les podría ocurrir. 

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ubicarme en un lado de la polaridad al diseñar y/o tomar de la fuente del sistema de conciencia mental las imágenes de la indefensión, autoprotección, como un método para a separarme de mi misma y mantenerme en la polaridad de  lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto.  

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que  alguien cercano a mi es indefenso y que necesita de mi intervención para su defensa, desencadenando dentro de mi los pensamientos, sentimientos y emociones  de los justo y lo injusto, de lo bueno y lo malo, de lo correcto e incorrecto y con ello crear polaridad fuera y dentro de mi,  para beneficio y alimento del campo unificado de conciencia y de mi sistema de conciencia mental.

Me comprometo a mi misma a des-estructurar dentro de mi todo resquicio de este personaje de la defensora de los más débiles  y con ello justificar cualquier acto y a ellos mismos, como a mi misma para actuar de manera polarizada y emocionalmente, recargando mi sistema de conciencia mental, así como el campo unificado de consciencia agudizando la polaridad como mente.

Me comprometo a mi misma a desmantelar todo intento de crear de aquí en adelante todo tipo de personajes que me separen de mi misma como una e igual con la vida, y mantenerme presente en cada respiro momento a momento sin la mente y si  en el silencio de lo que yo soy para poder hacer y actuar en favor de la vida para todos por igual, sin la mente. 

Me comprometo a mi misma a encontrar todas las piezas del rompecabezas con la escritura, la honestidad de si misma y el perdon a uno mismo, para saber/conocer/comprender cómo es que  he ido configurandodiseñando/programando mi  personalidad/ego y de-construirla/o para traerme aquí de vuelta al presente  de manera integra como yo misma como la vida y hacer lo mejor para la vida y para todos por igual.  

lunes, 9 de julio de 2012

Día 52 El personaje de la líder y la víctima

De una una otra manera siempre me ha gustado ser líder, por ejemplo decirme a mi misma que no me gusta que me manden sino mandar, me gusta organizar, dirigir, planear, decidir, "tirar línea", convencer, etc.

Así he tenido trabajos donde exactamente hago eso, de ser jefa de grupo, jefa de un departamento de oficina, supervisora, administradora de mi edificio, y en última instancia líder de un grupo "espiritual", y ahora profesora. 

Nota: y hasta en estas últimas elecciones, ser Presidenta de una casilla (lol), esto último sin yo buscarlo, pero que me permitió de nuevo sentir la emoción del mando y de la toma de decisiones que por supuesto ejercí con la conmoción interna y el gusto que produce dentro de mi tener la última palabra. 

Mi liderazgo por lo regular lo he sustentado con mucho trabajo de por medio, compromiso y honestidad, y en la medida de las circunstancias buscando el beneficio común. No obstante, no por eso mantenerme en este personaje ha dejado de alimentar a mi ego y a mi sistema de consciencia mental  al generar energía dentro y fuera de mi, que me permite no estar "abajo" sino por encima de los demás al ser necesitada, consultada, aprobada, etc. cuando la lider destaca y creando al mismo tiempo fricción  y polarización dentro y fuera de mi creando la contraparte de la lider: la víctima cuando me perciboatacada, desaprobada, cuestionada, incomprendida, etc. 

Lo cual para hablar en plata me ha permitido ser el centro y alimentarme a la vez de las mieles del liderato y las frustraciones de la víctima (junto con pegado)  produciendo la emoción que recarga mi sistema de conciencia mental de "bienestar" cuando se hace lo que digo y a la vez de victimización cuando me percibo incomprendida y no seguida. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir crear dentro de mi mente y en mi percepción el personaje dual del líder/la víctima.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear  personajes duales dentro de mi: líder/victima para enfrentar cada punto de mi proceso social de vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir actuar como el personaje que lleva sobre sus hombros la responsabilidad de una tarea, así como aquél que sabe mejor como deben de hacerse las cosas, y la que salvará cualquier punto de cada circunstancia para seguir adelante en el `plan trazado en mi mente de antemano, y a la vez echar a andar la maquinaria de la mente de la victima cuando los planes que he creado en mi mente se ven frustrados o echados por tierra y entonces quejarme amargamente por lo mal que pintan  las cosas cuando no marchan segun mis deseos. 

Me perdono a mi misma por haberme permitido y aceptado  creer que si yo no hago las cosas por el bien común nadie las hará mejor, y frustrarme a la vez cuando nadie me secunda, buscando como resultado la válvula de escape de la queja, por lo tanto me perdono a mi misma el haber permitido y aceptado sentirme "bien" cuando las cosas según mis modos marchan "bien, y sentirme "mal" cuando las cosas según mi criterio no se llevan a cabo según mis deseos. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir dirigir alguna cosa incluso a contracorriente con la finalidad de que mi preocupación interna sea desahogada en forma de energía que consume mi estabilidad emocional y crea chats mentales en forma de pensamientos, sentimientos y emociones, que carcomen mi cuerpo físico, y me producen la emoción y el sentimiento de intranquilidad, ansiedad, nerviosismo hasta ver consumado mi plan previo.

Me perdono a mi misma que me he permitido y aceptado crear en mi vida el personaje dual del líder/víctima y con ello alimentar mi sistema de conciencia mental.

Me comprometo a mi misma a regresar a la verdadera sustancia de vida que yo soy una e igual conmigo misma sin recurrir a la fabricación de ningún personaje para satisfacer a mi ego y a mi mente que solo pueden existir con mi permiso y aceptación para ser alguien dentro del grupo social. 

Me comprometo a mi misma a aceptarme como la esencia de vida que yo soy, siempre he sido y siempre seré inalterable dentro y fuera de mi misma para integrarme dentro de mi misma como una e igual con toda la vida. 

Me comprometo a mi misma a permanecer presente en el silencio con cada  respiración, y erradicar/diluir con el perdón a mi misma  la necesidad de recurrir a la fabricación/ personificación de personajes para darme vida como la mente pues eso no soy yo, no soy la mente y sus fabricaciones en base a pensamientos, sentimientos y emociones y de esa manera  separarme de mi misma como la esencia de vida como una e igual con toda la vida sin la mente, solo el "Yo soy" como la esencia de vida.
 

domingo, 8 de julio de 2012

Día 51 Culpa y Remorimiento (1)

Rastreando los patrones de mi personalidad

culpa: falta, delito. pecado
Remordimiento: Inquietud,desasosiego que queda después de haber ejecutado una mala acción.

La primera vez que sentí una verdadera culpa al menos de manera consciente fue cuando poco antes de morir mi papá yo estaba enojada con él porque estando en la mesa comiendo y él borracho (días enteros en los que se emborrachaba dentro de la casa, oyendo música de los panchos, llorando, y siendo sarcástico con las palabras), empezó a hacer comentarios sarcásticos respecto de mi aspecto físico, y una de mis hermanas lo secundo, yo me levante llorando de la mesa y me fui a mi cuarto (que compartía con mis hermanas) a verme en el espejo para  corroborar si   era cierto lo que él decía de mis ojos por ejemplo que parecían de gallina (lol). 

Se acercaba el día del padre y yo estaba ilusionada queriendo regalarle algo a pesar de lo "mal que se había portado conmigo", sin embargo pospuse la compra porque sentía que no se lo merecía, poco después murió y me quede con la culpa y el remordimiento de algo que no llevé a cabo por resentimiento con él.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir crear culpa y remordimiento dentro de mi cuando murió mi papá.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir mantenerme en un estado de resentimiento con mi papá por que creí que él había dejado de quererme cuando crecí cuando de más niña yo era su consentida según sus actos y sus palabras.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que yo era valiosa solo por mi aspecto físico y la aprobación que de ello se desprendía para ser aceptada por mi papá y mi hermana. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir alimentar mi culpa y remordimiento al creer que yo había adquirido una deuda con mi papá al no darle su regalo del día del padre, cuando lo más probable es que en aquel tiempo (y que no recuerdo bien) es que yo ni siquiera hubiese tenido el dinero para hacerlo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir sembrar la semilla dentro de mi de la culpa y el remordimiento por las deudas adquiridas con mis seres queridos a lo largo del tiempo, sobre todo con aquellos que ya murieron y que siempre me quede con este sentimiento de deuda, culpa y remordimiento. 

Me perdono a mi misma por a aceptar y permitir sentirme inferior y llorar por las burlas recibidas de mi papá y de mi hermana acerca de mi aspecto físico.

Me comprometo a mi misma a dejar ir la culpa y el remordimiento cuando piense y sienta que tengo deudas que pagar con otras personas cuando la única deuda que tengo es conmigo misma para mantenerme en el presente, en cada respiración, en cada momento, en cada olor, en cada vista, en cada acto solo en el presente sin la mente, sin los pensamientos, sentimientos y emociones. 

Me comprometo a mi misma a ser la sustancia de vida con cada respiración y estar presente en cada acto de mi vida, sin los pensamientos, sentimientos y emociones que vienen de la mente. 

viernes, 6 de julio de 2012

Día 50 La vergüenza de no tener Papá (4)

Encontrando los pilares de mi personalidad 

Mi padre murió cuando yo tenía 9 años, recuerdo perfectamente el día y la escena, yo estaba en el patio jugando con mis amiguitos-vecinos, cuando mi hermana mayor salió de la casa para preguntarme si sabia dónde había un consultorio médico teníamos poco de habernos cambiado a esa casa y yo conocía mejor el barrio.  llevé a mi hermana al consultorio de la iglesia, después de equivocarme varias veces para ubicarlo tras el enojo de mi hermana que me hizo sentir avergonzada y culpable porque había premura en ella, yo sin saber porqué. Me prohibieron entrar a la casa hasta que lo pude hacer entendí que mi padre había muerto pues todos lloraban, yo no sentí nada en ese instante, sin embargo también llore más por empatía porque vi a mamá hacerlo.
En el velorio al ser una niña nadie me tomaba en cuenta así que las personas/parientes podían hablar libremente frente a mi, así unos decían "mira esa es la hija que mas sintió la perdida de su padre, porque es la que más llora", así asocie que llorar más era sentir más. 
La consciencia de la pérdida de mi padre llegó mas tarde para mi, cuando sentí mucha vergüenza cuando en casa de una compañera de la escuela su mamá me dijo que el papá de esta niña les ayudaba mucho con la tarea, y me preguntó: ¿tu papá también te ayuda? simplemente la garganta se me cerró  y no pude decir absolutamente nada aún cuando ella insistía en preguntarme pues la vergüenza me inundaba y por primera vez cobre consciencia de lo que significaba no tener un padre. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir crear vergüenza dentro de mi por no tener papá.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir haber creado sentimientos de carencia y polaridad dentro de mi por no tener un papa.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear culpa y vergüenza dentro de mi por no encontrar rápido el consultorio ante la impaciencia de mi hermana pues dentro de mi aunque sea de manera muy remota intuía que algo malo estaba pasando.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que yo era menos que los demás o que carecía de algo o que al compararme con mis compañeros de escuela había una falla dentro de mi porque no tenía un papá que me diera seguridad como persona y seguridad social.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentir inseguridad dentro de mi por no tener un papa. 
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Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear un conjunto de sentimientos y emociones alrededor de la percepción de  no tener un papá, como miedo, inseguridad y vergüenza ante el mundo exterior, y sentirme sin un apoyo fuerte en la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido dentro de mi crear dentro de mis ensueños imágenes donde mi padre nunca había muerto y que él regresaba.  
  
Me comprometo a mi misma a ser mi propio padre dentro de mi misma dándome seguridad y apoyo a mi misma.

Me comprometo a mi misma a liberarme a mi misma de todo sentimiento y emoción de carencia, miedo, inseguridad y vergüenza por no tener un padre físico pero con el cual aún puedo tener vestigios de comunicación de alguna forma.


miércoles, 4 de julio de 2012

Día 49 el demonio del enojo

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir dejarme llevar por mis prejuicios y "ver moros con tranchetes" y entonces ver lo que quiero ver y detonar en enojo por lo que creí/cree de antemano a través de mis pensamientos secretos. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir hacer evidente mi enojo gritando/manoteando/evidenciando/acusando a la persona sobre la cual cree mis prejuicios sin fundamento alguno 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir volverme irracional guiada por mis pensamientos y emociones para detonar en enojo públicamente acusando sin sentido a la persona que desde mi punto de vista tiene cierto poder que yo no tengo ubicándome en el lugar de la victima.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir querer llamar la atención a toda costa gritando y acusando públicamente a otra persona queriendo hacer evidente mi presencia y tener ventajas sobre todos los demás haciendo un berrinche monumental para hacerme presente y evidente frustrandome al final por no haber logrado mi propósito.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir hacer evidente mi sentido de inferioridad al proclamar públicamente que tengo un título universitario y que todos los demás están obligados a "saberlo" para hacerme respetar, cuando en realidad nadie me hizo eco en mi rabieta y tuve que irme con la cola "entre las patas", porque aunque me salí con la mía la gente toleró mi exabrupto poco después simplemente volteó para otro lado. 

Me comprometo a mi misma no dejarme guiar/engañar/ a partir de mis pensamientos y emociones para liberar energía a través del enojo y de esta manera sentirme empoderada cuando lo único que logro es un desgaste de mi sustancia vital en aras de mi ego.

Me comprometo a mi misma a ponerme en los zapatos del otro para comprender su actuación antes de permitirme "reaccionar" histericamente para llamar la atención pues en el  fondo me siento disminuida ante mis propios ojos y al hacer "alharaca" llamo la atención de las personas para hacer sentir mi valía como una niña haciendo berrinche.

Me comprometo a mi misma a respirar y mantenerme dentro de mi centro antes de permitir dejarme esclavizar `por mis pensamientos y emociones que me hacen reaccioanar, así que yo me paro dentro de mi misma y respiro para no dejarme llevar como un robot pre-programado con pensamientos y  emociones.

Me comprometo a mi misma a respirar momento a momento antes de reaccionar pues hasta aquí no más yo reacciono como un robot pre-programado soy la vida y respiro siendo uno e igual con todas las personas, no me permito convenrcerme a través de pensamientos y emociones ser más o ser menos que nadie soy uno e igual en cada respiro con todo y con todos, soy la vida parándose dentro de sí misma. 

martes, 3 de julio de 2012

Día 48 Actuar por impulso

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir actuar bajo un impulso que venia de un pensamiento-relámpago creyendo que era lo mejor para todos pero sin consultarlo, lo cual devino en lo contrario en protestas y reclamos de los otros.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir actuar por el impulso de un pensamiento que creí genial cuando se instalo en mi mente en un momento y no me detuve a considerarlo más detenidamente para que realmente redundará en beneficio colectivo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir actuar sorpresivamente e inusualmente, sorprendiendo a mi vez a los demás para su disgusto lo cual me acarreó críticas y reclamos. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir alterarme porque los demás no comprendieron que mi actuación estaba impulsada para beneficiar de todos, cuando solo alteró el ánimo general.

Me perdono a mi misma por captar y permitir creer que todo lo que hago va a ser bienvenido por los demás cuando realmente el sentido común no prevalece pues me dejo llevar impulsivamente por el primer pensamiento que llega en forma de solución para un problema especifico que se presenta. 

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir olvidarme de respirar a cada momento y sobre todo cuando me creó con derecho a proteger mi ego y mi valía.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir hacerme creer que hay algo que defender de mi personalidad/ego cuando en realidad es solo una careta a través de la cual pretendo presentarme ante los demás bajo un solo aspecto siendo algo que en esencia no soy pues he comprendido que solo puedo ser la sustancia de vida, el ser que respira con dificultad dentro de mi sofocado, pues nunca le he permitido expresarse a sí mismo como lo que realmente es: la nada.

Me comprometo a mi misma a aceptar y permitir que surja dentro de mi lo que verdaderamente soy: sustancia de vida que respira.

Me comprometo a mi misma a recordarme a mi misma a respirar momento a momento y a aplicar el perdón a mi misma momento a momento para que esa sustancia de vida que soy yo dentro de mi agazapada se exprese por primera vez y por si misma en la simplicidad de la nada, con la corrección de si misma para tender un puente hacia la vida verdadera y real que vive tramo a tramo dentro de mi.

Me comprometo a mi misma a diluir toda posibilidad de seguir siendo una personalidad con mil facetas pero que ninguna de ellas me representa como lo que verdaderamente soy y hago aquí en esta Tierra la simplicidad de la nada expresandose a través de la vida sin ninguna pretensión. .